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miércoles, noviembre 28, 2007

Los hilos invisibles


Los hilos invisibles.


Los hilos invisibles. Hay personas que han entrado en estado de fiebre con la globalización y las comunicaciones electrónicas. Conozco funcionarios públicos y empresarios privados que sostienen que todo va a depender en el futuro de la capacidad de entrar en redes de información. Se crean en los países las oficinas y comisiones de información y la fiebre ataca a todas las organizaciones, empresas e instituciones. Nadie quiere quedarse afuera de este paraíso de redes e hilos invisibles que permiten la interconectividad, la cristalización definitiva de la aldea global y permiten además esa maravillosa sensación de tener el poder del universo con un click.
Todo eso está bien. Lo que no está bien es pensar que los computadores y el internet determinan de aquí en adelante la vida y la condición humana.
Estas personas olvidan con frecuencia que estamos frente a un nuevo medio de comunicación y que el centro de todo fue y seguirá siendo la persona. Que lo más importante es qué significados se comparten, cuál es la energía disponible para producir el encuentro humano, cuál es la emoción que nos une y nos mueve para emprender cambios o para mantener lo que existe.
La moda de las comunicaciones electrónicas amenaza el contenido, pero pasará la fiebre y volveremos al estado sano, la comunicación humana. Apoyados ahora con Internet, por cierto.
Si la tecnología hoy nos permite comunicarnos a través de los hilos invisibles de Internet, sostengo que el ser humano desde susmás remotosorígenes orígenes tiene la capacidad de transmitirse emociones y significados a través de los hilos invisibles de los sentimientos, del alma y del espíritu. El Internet no es sólo sino una réplica pequeña de la capacidad humana de transmitirse la energía del amor a través de los hilos invisibles del sentimiento y las emociones.
Vivimos en diversos planos, en la medida en que aprendamos a ampliar nuestros estados de conciencia podremos darnos cuenta, aceptar y desarrollar nuevas formas de comunicarnos en los planos diversos del Ser.
Al ampliar el estado de conciencia podemos soñar y descubrir los misterios de nuestra existencia, podemos alcanzar las estrellas, ir y volver cuantas veces queramos.
Si potenciamos nuestra capacidad de soñar, podemos, entonces, convertir nuestra vida ordinaria en una vida extraordinaria. Podemos volver de nuestros sueños a hacer una vida más rica en valores, en amor, en solidaridad, en imaginación y belleza.

Recuadro:

Lo esencial es invisible, sólo se ve con el corazón

“Y volvió hacia el zorro:
-Adiós-dijo.
- Adios-dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
- -Lo esencial es invisible a los ojos. Repitió el principito, a fin de acordarse.
- -El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea importante.
- -El tiempo que perdí por mi rosa…-dijo el principito, a fin de acordarse.
- -Los hombres se han olvidado de esta verdad –dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa…
- -Soy responsable de mi rosa…-repitió el principito, a fin de acordarse”.

(El Principito, Antoine de Saint-Exupery)